martes, 22 de diciembre de 2015

302.36 kilómetros

Cierra los ojos
y sueña
que esta noche, en la habitación del fondo
estaré esperándote detrás de la hiedra.

Vuelve a dormirte
y sueña
que esta noche iré al hotel que te atrapa
a romper tus muros de piedra.

No dejaré que sientas de nuevo
que tus pies no pueden tocar el suelo.

A partir de ahora me convierto en tu mañana
para que pienses en mí antes que en nada.

Que vengan volando golondrinas
estériles
a comerse las cabezas de los ciervos
difíciles.

En el bosque nos encontraremos
bajo una luz amarilla que nos deje ver el humo,
y que se atreva alguien a decir que no es cierto
que te quiero en todos los idiomas del mundo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario